Más que mediaguas
RECONSTRUYENDO VIDAS
Voluntarios en el epicenro de la tragedia
Apenas han trascurrido tres semanas del terremoto y Antofagasta sigue como si nada hubiese sucedido, pareciera que las huellas del 14 de noviembre fuera solo un mal recuerdo pero la verdad es que en Tocopilla, Maria Elena y Quillagua todavía se vive la devastación de los 40 terrorificos segundos que los azotaron
Esto lo tiene muy claro Daniela Ortega, estudiante de matemáticas en la UCN, quien disfruta de los lujos cotidianos que nos da la normalidad, pero a pesar de ello, no olvida la catástrofe que vien Tocopilla cuando fue a construir media aguas a los damnificados con el grupo de la Pastoral y el Techo para Chile.
Daniela tiene 21 años y es oriunda de Santiago, pero hace tres que vive en Antofagasta desde que estudia matemáticas en la UCN, siempre ha tenido una vocación por el servicio social, así que apenas se enteró que la universidad enviaria un contigente de voluntarios para ayudar a Tocopilla tras el terremoto, no dudò en armar su mochila y partir a la zona de catástrofe para construir mediaguas.
Los voluntarios partieron el 16 de noviembre, fue un dìa caótico recuerda Daniela, “me levanté a las seis de la mañana con un nudo en el estómago de puro nervio y ansiedad de partir al voluntariado”, ahi les avisaron que irián a Quillagua, el epicentro del terremoto. "Lástima que solo estuvimos un par de horas en la localidad por que nos informaron que el contingente de voluntarios que había era suficiente para construir las siete mediaguas que el pueblo requería”, agrega Daniela.
“Teníamos que ir a Tocopilla donde se necesitaba mas ayuda, así que mientras esperábamos la partida, salimos a conocer Quillagua”, relata Daniela, a ello agregó que el calor era infernal, pero como es un pueblo pequeño, no fue preciso caminar mucho para llegar a la plaza, destaca que estaba todo desierto y desolado excepto por una casa de adobe verde, donde había una señora de edad sentada junto a la puerta de entrada y un caballero que sacaba escombros desde el interior. apenas vio eso se acercó a conversar con ella.
La anciana la recibió con una amplia sonrisa e imediatamente se presentó como Marta, de 80 años, nacida y criada en Quillagua, le relató que cuando fue el terremoto "estaba esperando la llamada de la hija en el teléfono público (el único del lugar) a las afueras del pueblo, menos mal que justo había un joven que estaba ahí que me afirmó para que no me cayera", a ello agregó con mirada triste "no quiero que esto vuelva a suceder nunca más”, el impacto de ver su mirada de desesperación y desamparo, es algo que las palabras no pueden expresar a cabalidad”, afirma la voluntaria con un tono triste.
Cuando el bus llegó a Tocopilla, "el paisaje que vimos por las ventanas fue devastador, sobre todo ver a todas esas personas durmiendo en carpas, las filas enormes para conseguir provisiones y las casas con mensajes como “94 años de esfuerzo en el suelo” o “arriba Tocopilla” u otros más osados que lanzaban dardos contra el gobierno central, solicitando ayuda urgente ,ahí todos se dieron cuenta de la real magnitud de terremoto", recuerda la estudiante.
La noche del viernes sólo fue para instalarse, luego los voluntarios fueron al estadio para una capacitación "Express" en construcción de mediaguas, entonces los encargados del Techo para Chile informaron que el sábado el grupo se dividirá en cuadrillas para erigir las mediaguas en la población La Patria, uno de los sectores más pobres de Tocopilla que sufrió los mayores daños en la infraestructura de los hogares, donde se construirían 15 mediaguas para comenzar.
A pesar de que el terreno designado para construir en La Patria estaba en buenas condiciones, "edificar las mediaguas no era una tarea sencilla, porque ello significaba estar construyendo un hogar para los que habían perdido todo, entonces el trabajo tenía que ser de excelencia" dijo daniela ,por lo que se estuvo todo el día tirando paladas de arena, piedra y tierra para nivelar el suelo y darle una base firme a la casa, el trabajo fue arduo hasta que llegaron los soldados del Ejército de Chile. “los militares trabajaban como maquinitas humanas, organizados y metódicos, lo cual les permitió construir mas rápido que nosotros, de hecho sin la ayuda de los soldados no habríamos podido terminar de construir ese día”, afirma Daniela.
Todo el cansancio del trabajo físico y la exposición constante al sol de Tocopilla fue recompensado cuando finalizó la construcción de la casa y se la entregaron a la emocionada señora que no tenia palabras para expresar su agradecimiento por la ayuda realizada, recuerda Daniela con alegria, “con eso sentí que todo había valido la pena, después del arduo trabajo del día, recibir una sonrisa lo justifica todo", agregó.
La estudiante se alista para volver a su rutina diaria, la misma que tenia antes del terremoto, por ahora anhela acabar el año académico para regresar a Tocopilla y construir mas mediaguas, “no lo hago por un acto de altruismo, siento que lo que yo di en esos tres días de voluntariado fue retribuido con creces, por eso creo que es simplemente tratar de aportar en algo a Tocopilla, que necesita de muchas manos para volver a ponerse de pie y surgir de las cenizas como un ave Fénix, que renace para volar”, dice con un tono esperanzador Daniela, mientras se prepara para ir a la universidad
viernes, 7 de diciembre de 2007
entre ficcion y realidad
Maltrato psicológico
Silencios que socavan
Cuando las palabras golpena el alma de una mujer
En chile 4 de cada 10 mujeres son maltratadas tanto física como sicológicamente por sus parejas, lo anegrotico es cuando estas curiosas muestras de “afecto“ comienzan en el pololeo, de hecho seis de los 57 casos de femicidio que ocurrieron este año fueron cometidos por pololos o ex pololos que asesinaron a sus parejas.
La Mane, como le dicen sus amigos, decide no revelar su identidad por miedo y vergüenza que tiene de aquel pasado tormentoso,”es que una ve esas noticias y las campañas de maltrato en la tele, pero no cree hasta que le pasa”, dice con un tono de tristeza mientras toma un poco de agua para calmar la pena.Hace dos años que vive en Antofagasta, porque decidió seguir su camino y cumplir aquel sueño de infancia de estudiar Pedagogía, “fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida”, reconoce feliz, si me hubiera quedado en La Serena lo mas probable es que aún estaría pololeando con él ,de hecho mantuve una relación a distancia que duró seis meses porque me costó cortar ese vínculo enfermo.
Todo comenzó cuando una amiga del colegio me presentó al “negro”, recuerda, tenía 17 años y hacía mucho tiempo que no tenía nada con alguien, él era un tipo simpático y encantador, por lo que no pasó mucho tiempo antes de que empezáramos a pololear, cometí el error de no darme el tiempo para conocerlo mejor, creo que me dejé llevar solamente, fui muy ingenua y me arrepiento de eso, reconoce la Mane.
Los primeros meses fueron muy lindos, hacíamos varias cosas: nos reíamos mucho, el me iba a buscar al colegio y salíamos de paseo, hasta que un día estaba conversando con un amigo y se puso muy celoso, pensó que tenía algo mas y se puso bravo .desde ahí cambió todo, fue la primera vez que me trató mal y peleamos, pero después nos reconciliamos y seguimos como si nada.
“Mientras pololeaba con “el negro” cometí el error de callar todo lo que el me hacía, de hecho consideraba que era normal que los pololos pelearan y se trataran mal, porque después se podían reconciliar y seguir como si nada, porque asumí al amor todo lo podía, todo lo curaba y todo lo soportaba, pero ahora después de mucho tiempo me doy cuenta que eso no era amor.
“Mientras pololeaba con “el negro” cometí el error de callar todo lo que el me hacía, de hecho consideraba que era normal que los pololos pelearan y se trataran mal, porque después se podían reconciliar y seguir como si nada, porque asumí al amor todo lo podía, todo lo curaba y todo lo soportaba, pero ahora después de mucho tiempo me doy cuenta que eso no era amor.
El ex pololo de la mane creía que mientras no la golpeara no sería un maltrato real, pero la verdad es que el maltrato psicológico puede dejar secuelas más severas que el maltrato físico, porque las palabras quedan clavadas en el corazón de la victima, como por ejemplo: el abuso verbal (rebajar, insultar, ridiculizar, humillar), la intimidación (asustar con miradas, gestos o gritos) y amenazas (de suicidio o autoflagelación)Cuando Constanza Martínez, psicóloga de la mane, vio su caso, percibió que ella se había alejado de su familia, además se sentía sola, por lo que se refugió en su pololo para sentirse bien, de hecho cuando rompió el círculo del silencio “la Mane” se sintió aliviada y apoyada, en definitiva se dio cuenta que estaba rodeada de personas que la quieren y la cuidan, por lo que nada malo podría sucederle.
Según Martínez, “la violencia psicológica se detecta con mayor dificultad. Quién ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo. También le dificulta el hecho de que las mujeres se avergüenzan por lo que les sucede y que hasta se creen merecedoras de los abusos. Por eso prefieren mantenerlos en secreto y así esa situación puede prolongarse durante años. Los que maltratan a sus víctimas lo hacen de acuerdo a un patrón de abuso psicológico”
Por esta razón, “la Mane” solo pudo reconocer ahora con 21 años haber sido maltratada psicológicamente por “el negro”, “Hubiera preferido que me pegara antes de que me tratara como a una cualquiera, hacía que me sintiera culpable de no quererlo, cuando terminábamos me decía que cambiaría y como no deseaba hacerle daño continuaba con él, sin dame cuenta fui cayendo en un círculo vicioso que acabó hace apenas unos meses, cuando me enteré que dejó embarazada a otra mujer en La Serena.
Para la joven fue un alivio saber que existía esa criatura, aunque reconoce que le impactó la noticia porque habían pasado recién cuatro meses desde que habían terminado, “el siempre me busco, de hecho hasta el último minuto me dijo que yo era la mujer se su vida y que no quería perderme, que aún estaba enamorado de mi”, pero por otra parte ironizó “creías que te esperaría toda la vida”, eso fue lo que mas me dolió, recuerda con dolor “la Mane”.
Ella todavía vive las secuelas de la manipulación del “el negro”, “porque él sabia todas mis debilidades y creo que eso repercute ahora en mis relaciones de pareja, aunque ya no soy la misma niña ingenua, tengo miedo de volver a querer a alguien mucho más, además de volver a La Serena y encontrarlo en la calle, temo que pueda hacer o decir algo contra mi, agrega con un tono desesperado.
Ella todavía vive las secuelas de la manipulación del “el negro”, “porque él sabia todas mis debilidades y creo que eso repercute ahora en mis relaciones de pareja, aunque ya no soy la misma niña ingenua, tengo miedo de volver a querer a alguien mucho más, además de volver a La Serena y encontrarlo en la calle, temo que pueda hacer o decir algo contra mi, agrega con un tono desesperado.
Por ultimo la mane agrega "lo peor es quedarse calladaporque una se siente muy sola y no sabe que hacer, yo desidi seguir mi camino y le daoy gracias a dios haber podido salir de ese hoy donde estaba cuando pololeaba con el negro", concluye con una sonrrisa en su rostro.
Ya está por terminar el segundo semestre en la universidad y “la Mane” sabe que tarde o temprano volverá a La Serena, tiene miedo, pero asume que es algo que debe enfrentar con valentía para continuar con su vida normal como una mujer linda, libre e inteligente que es.
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